Arauca - Petróleo o Paz


Por Equipo de Colombia APP


El departamento de Arauca está ubicado al este de Colombia, en la región de la Orinoquía y en la frontera colombo-venezolana. Actualmente, aproximadamente el 80% del departamento está concesionado para exploración y explotación petrolera, 25 bloques petroleros programados para los próximos años y pasan por el territorio dos oleoductos, el de Caño Limón y el Bicentenario. Se encuentran approx. 12,000 uniformados del Ejército Nacional y de acuerdo con datos de la encuesta de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), en el municipio de Arauca el 31,56% de su población vive con sus necesidades básicas insatisfechas.


Su población es mayoritariamente mestiza y blanca, resisten 6 pueblos indígenas (U’wa, Betoyes, Sikuani, Hitnü, Kuiba, Hitanü, Chiricoa y Piapoco) en 26 resguardos y las comunidades afrocolombianas están representadas en 6 organizaciones sociales y han conformado 3 consejos comunitarios.

Las comunidades araucanas se enorgullecen de ser un departamento productivo, se han organizado en cooperativas en torno al cacao, el plátano, la yuca, la leche y sus derivados, el agua, la ganadería o el servicio del agua y desarrollado el comercio, fortaleciendo un modelo económico comunitario y colectivo en un departamento completamente ausente de institucionalidad civil.


Arauca ha sido históricamente un departamento olvidado por el Estado Colombiano que le prestó atención en el año 1983 cuando la filial de la compañía estadounidense Occidental Petroleum Corporation “Occidental de Colombia INC” - OXY -, realiza una exploración donde se logra descubrir un campo petrolífero de considerable tamaño. Al año siguiente comienza la construcción del Oleoducto Caño Limón Coveñas, OXY y la Empresa Colombiana de Petróleos - ECOPETROL - estarán al cargo de la explotación del yacimiento a partir de entonces hasta el año 2020.


Cabe recordar que fue la crisis del petróleo a mediados de los años 70 y la necesidad de encontrar recursos lo que llevó a los Estados Unidos a Latinoamérica pero también que, tras la invasión de la antigua Unión Soviética a Afganistán en 1979 se imponía un modelo estadounidense de explotación de petróleo en el exterior caracterizado por estar acompañado de un alto componente militar determinado por la Política de Seguridad Nacional que se denominó la Doctrina Carter por el Presidente de Estados Unidos Jimmy Carter (1977 – 1981) que indicaba la postura de Estados Unidos hacia el Golfo Pérsico y el control de Oriente Medio pero también su política internacional para el control de los recursos naturales.


En el año 2020, uno de los grupos de inversión más importantes del mundo, el estadounidense Carlyle Group, compra todos los activos continentales de tierra de la OXY en las cuencas de Llanos Norte, Magdalena Medio y Putumayo, en los departamentos de Arauca, Santander y Putumayo, respectivamente.


Las operaciones serán llevadas a cabo por la petrolera Sierracol cuyo presidente es Tony Hayward, controvertido hombre de negocios británico que entró a formar parte de la British Petroleum en 1982, ocupando numerosos cargos hasta 2010, entre ellos, fue gerente de exploración en Colombia desde 1992 hasta 1995 que se convirtió en director de exploración de la BP en Venezuela hasta 1997. OXY seguirá operando sus activos costa afuera.


Por otro lado, el conflicto armado en Colombia se ha agravado en los últimos años y para el año 2020, el Gobierno Nacional establece “una estrategia para transformar los territorios llevando institucionalidad con legalidad, emprendimiento y equidad, en las regiones más afectadas por la violencia, la criminalidad y la pobreza” en cinco regiones del país que llama Zonas Futuro e indica que “el propósito es mejorar la seguridad en los territorios y generar desarrollo al cambiar economías ilícitas por economías lícitas”.


Arauca, declarado territorio libre de cultivos ilícitos por ONU en 2018, conforma una de las 5 Zonas Futuro, afectando a 211 veredas en los municipios de Arauquita, Saravena, Fortul y de Tame.

En mayo de 2020, “la Embajada de Estados Unidos y el Ministerio de Defensa Nacional de Colombia, informan la llegada al país de una brigada norteamericana de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés), que viene para ayudar a Colombia en su lucha contra narcóticos. [...] centrará sus esfuerzos principalmente en las Zonas Futuro delimitadas por el Gobierno Nacional.” En junio, el Departamento de Estado de EEUU anunció recompensas de hasta $10 millones cada una por información que conduzca al arresto y/o condena de Seuxis Hernández-Solarte, también conocido como “Jesús Santrich” y Luciano Marín Arango, también conocido como “Iván Márquez”.



El año 2022, año de elecciones en Colombia, comenzó con una fuerte ola de violencia en el país, en Arauca el 3 de enero más de 20 personas fueron asesinadas en enfrentamientos de grupos armados en diferentes zonas rurales, el 9 y el 19 del mismo mes, se atentó contra el edificio Héctor Alirio Martínez, sede de diferentes organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos, entre ellas, el proyecto comunitario gestionado por más de 100 representantes de organizaciones sociales ECAAS y la Fundación Joel Sierra. Este 30 de marzo, ONU reporta 130 personas asesinadas y más de 3,000 desplazamientos forzados en el departamento.


WfPSC acompañó a la #CaravanaHumanitariaArauca que visitó los municipios de Tame, Fortul, Arauquita los días 21 a 23 de marzo y celebró el Foro de Derechos Humanos por la Vida, la Paz y la Permanencia en el Territorio en el municipio de Arauca el 24 y 25 de marzo. La Caravana Humanitaria Arauca estuvo acompañada asimismo por ONU, MAPP OEA y la Defensoría Regional del Pueblo.


Jessica Garcia (izquierda) hace su intervencion durante el foro de derechos humanos

Por razones obvias, no se pudo visitar las veredas, pero la única institucionalidad que se encuentra en el departamento son las Fuerzas Militares, desde el asiento del bus durante el trayecto, se puede observar tanques en algunos puntos y cruces de camino y varios retenes militares que paran cualquier vehículo para requisar. Se puede observar y sentir, la falta de inversión social en infraestructura para las comunidades, la sequedad de los ríos y la vida en constante riesgo de la población araucana. Sin embargo, también se puede observar que el movimiento social araucano sigue en pie y seguirá haciéndolo en defensa de su propio modelo agroalimentario.


La historia es presente y las comunidades siguen resistiendo en busca de una vida digna, la permanencia en el territorio y la paz.