top of page

Frente a la prepotencia imperial, solidaridad internacional

  • 14 hours ago
  • 4 min read

Updated: 13 hours ago

Jessica García

En enero pasado Trump anunció la imposición de aranceles adicionales a los productos de países que vendan o entreguen crudo a Cuba. Esto significó un paso más en el intento de asfixia del pueblo cubano. Sin embargo, es necesario recordar, una vez más, que este bloqueo inhumano no comenzó con esta administración. El bloqueo estadounidense contra Cuba lleva casi tantos años como la Revolución, pues fue consecuencia directa del ejercicio de soberanía del pueblo cubano sobre su territorio. Pero como ya sabemos en América Latina y el Caribe, cualquier intento de oponerse a la voluntad de nuestro vecino del norte tiene un alto costo. También sabemos que donde hay opresión, siempre hay solidaridad y resistencia.


Delegación de WFPSC en el Centro Martin Luther King en La Habana, Cuba (enero de 2026)
Delegación de WFPSC en el Centro Martin Luther King en La Habana, Cuba (enero de 2026)

No más petróleo para Cuba

Trump ordena y el mundo debe obedecer. Si no hay que atenerse a las consecuencias de la desobediencia. Esa parece ser la dinámica que nos atraviesa actualmente en esta parte del mundo (por no decir en gran parte de él). Cuba está pagando las consecuencias de no obedecer, pero no desde enero, sino hace décadas. Sin embargo, el imperio parece avanzar cada vez un poco más, apretar un poco, hasta que no quede aire para respirar y pueda someter a todo un pueblo.

La actual restricción de acceso al petróleo se suma a una serie de medidas que se han ido acumulando año tras año a fin de someter a Cuba a la voluntad de Estados Unidos. En este contexto, cada nueva restricción tiene consecuencias humanitarias devastadoras sobre todo un pueblo. Los apagones se repiten cada vez más y cada vez son más largos, el acceso al gas se ha limitado y en algunas regiones las familias deben utilizar carbón para cocinar. La movilidad se ha restringido terriblemente a lo largo y ancho de toda la isla. El Gobierno cubano ha debido tomar medidas similares a las tomadas durante la pandemia de Covid para reducir el uso de combustibles y paliar las consecuencias evidentes del bloqueo.

Lamentablemente, nadie ha podido o nadie se atreve a desafiar al imperio en la región. Recordemos que, a inicios de enero, Trump ordenó la intervención militar y el secuestro del presidente venezolano en su propio país, asesinando a decenas de personas en el proceso, violando la soberanía nacional de Venezuela y el principio de no intervención. Todo ello en total impunidad. Desde ese momento, amenazó a Colombia, anunció nuevas sanciones a Cuba, ordenó el bombardeo contra Irán y afirmó que después de Irán, seguiría Cuba. No hay, ni habrá, sanciones para Estados Unidos. El derecho internacional no rige para al imperio.

No más médicxs cubanxs para los pueblos de América Latina y el Caribe

Las misiones médicas cubanas han sido un símbolo de la solidaridad cubana no solo en América Latina y el Caribe, sino en el mundo. Desde la década del 60, miles de médicxs cubanxs han participado de dichas misiones médicas alrededor del mundo. Actualmente, hay más de 20000 médicxs provenientes de Cuba desplegados en más de 50 países, principalmente en América Latina y el Caribe y África.

Sin embargo, hoy las misiones médicas también están en riesgo. Guatemala, Honduras y Jamaica ya anunciaron el fin de los acuerdos con Cuba para la permanencia de las misiones médicas cubanas sin ninguna mención a los impactos que ese abandono significa para sus propias poblaciones asistidas en su derecho fundamental a la salud. En Jamaica, por ejemplo, se ha informado que pacientes que reciben atención en centros médicos atendidos por médicxs cubanxs están intentando atenderse antes de que tengan que partir de regreso a Cuba. Dominica ha anunciado que debe hacer cambios en las condiciones de contratación y que está en diálogos con el gobierno cubano para llegar a un acuerdo.

Eso significa no solo falta de acceso para esas comunidades que contaban con atención médica a través de las misiones médicas cubanas, sino una nueva restricción del ingreso de divisas a Cuba y, en consecuencia, a quienes reciben asistencia directa del Estado.

Ni petróleo ni divisas para Cuba, ni médicxs para la región. Estados Unidos solo ofrece sumisión o destrucción para sus vecinxs, o mejor dicho, para el mundo. Sin embargo, mientras algunos gobiernos han optado por la sumisión, los pueblos de la región han optado por la resistencia y la solidaridad con el pueblo cubano.

Frente a la prepotencia imperial, solidaridad internacional

No siendo suficiente la restricción del acceso a petróleo más las amenazas a cualquier país que ose cooperar con Cuba o recibir ayuda de Cuba, el gobierno de Trump también amenaza a quienes se solidarizan con el pueblo cubano. Recientemente, parlamentarios estadounidenses han acusado a organizaciones no gubernamentales que se solidarizan con Cuba y denuncian el bloqueo de recibir financiamiento del Partido Comunista Chino sin ningún tipo de prueba que sustente dichas acusaciones.

La persecución contra quienes denuncian los crímenes del imperio nunca ha dejado de estar presente. Sin embargo, se intensificó con la llegada de Trump sobre quienes protestan en solidaridad con el pueblo palestino y hoy continúa contra quienes denuncian el bloqueo contra Cuba y demandan su fin. Mientras Cuba abre las puertas de la Escuela Latinoamericana de Medicina a estudiantes palestinxs y de gran parte del mundo, incluido Estados Unidos; éste último profundiza el bloqueo y envía armas a Israel para continuar con el genocidio en Palestina.

Siguiendo este ejemplo de solidaridad internacional entre los pueblos y emulando a la Flotilla Sumud, el próximo 21 de marzo la Flotilla Nuestra América partirá hacia Cuba. La primera intentó romper el bloqueo israelí sobre Gaza, ésta intentará romper el bloqueo estadounidense sobre Cuba.

A pesar de la persecución y las amenazas constantes, la solidaridad continúa. De nuestra parte seguiremos organizando delegaciones a Cuba a fin de entender de primera mano no solo los impactos del bloqueo sobre la vida diaria del pueblo cubano, sino también los modos que han encontrado para afrontarlos. Ante la prepotencia imperial, seguiremos optando por la solidaridad internacional. 




bottom of page